Ando por una calle solitaria, únicamente iluminada por una vieja farola. En mi mano llevo una navaja lista para ser utilizada. Me suena el móvil, lo saco del bolsillo y contesto:
-¿Si?
-Date la vuelta y suelta lo que llevas en la mano si no quieres que la mate- Es una voz de hombre, fría, tosca, voz que en mi vida había escuchado.
Me doy la vuelta y veo ante mí a tres hombres encapuchados (deduzco que son hombres por su estatura y su aspecto corporal), y a una chica tirada en el suelo, la reconozco al instante, es Alexa, y tiene un corte en la pierna que por lo menos desde mi posición, no pinta nada bien.
-¿Qué la habéis hecho?- Pregunto atemorizada.
-Nada que no se mereciese, tu amiguita es un poco borde sabes, nos costó mucho llevarla a la cama– Cuando dijo eso, se produjo un silencio intenso, pero después los tres empezaron a reírse y uno de los hombres sacó una petaca y le dio un largo trago al contenido que había dentro.
-Eres un hijo de puta, y vas a pagar por lo que has hecho- Una vez dicho esto, me arme de valor y le di un puñetazo en la cara.
- No, tu vas a pagar por esto- y mientras se limpiaba la sangre que brotaba de su nariz, recogió la navaja que momentos antes yo había tirado al suelo y se la clavo en el corazón a Alexa.
De repente los tres hombres desaparecieron y eche a correr hacia donde yacía el cuerpo ensangrentado y sin vida de Alexa.
Me desperté sollozando y con una fuerte agonía en el pecho.”Solo ha sido un mal sueño” pensé, pero en mi cabeza y en mi corazón se produjo un cortocircuito. ¿Por qué me sentía tan mal? ¿Quizá porque es mi mejor amiga? O porque…
El sonido del despertador esfumó todos mis pensamientos, como si en una habitación llena de humo alguien abriese una ventana.
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