“Puuff, si me queréis hacer una favor, matarme” Pienso, mientras me incorporo, pero en el momento en que voy a levantar la espalda noto un bulto, aparto la pierna de Jessy y consigo ponerme de pie.
Ante mi tengo un cuadro patético, todas están formando una especie de pirámide extraña, con las extremidades en cualquier posición, patético, repito.
Me suena el móvil, “Dios porque tendré la canción de Unholy Confessions de politono” abro la cremallera pequeña de la mochila y miro quien me está llamando <<Numero Oculto>> “Su puta madre”
-Apaga esa mierda antes de que la estampe contra la pared- Es Vanessa, que tiene un despertar muy agradable.
-Voy, voy- cuando hecho un vistazo a la estancia me doy cuenta que falta una persona- ¿Dónde está Alexa?
- Se iba de finde familiar con sus padres, creo que se iba de acampada, pero tampoco me hagas mucho caso, ¿Qué pasa, la echas de menos?
-Siempre la hecho de menos.
-Oh que mona.
-Oh que imbécil.
Salimos de la casa de pandora y entramos en mi coche. Me toca llevar a Jessy, a Vanessa y a Kathryn, esta última vive un poco lejos, pero no me importa llevarla, porque me cae realmente bien, y eso que no hemos hablado casi nada.
Cuando entro a casa lo primero que hago es ducharme, tras tirarme diez minutos debajo del chorro de agua, cierro el grifo, cojo mi toalla azul favorita y me visto. Me pongo una toalla en la cabeza y me siento en el sofá a ver “La fuga” mi serie favorita. Pero aunque intento con todas mis fuerzas no dormirme, al final me rindo y cierro los ojos.
El finde pasa lento, aburrido,me dedico a estudiar, que con el tema de Alexa, tengo abandonadas las asignaturas. Me acuesto a las 10 porque no tengo nada mejor que hacer, “Haber si mañana pasa algo interesante” y con ese pensamiento, me duermo.
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