sábado, 4 de febrero de 2012

Capítulo 5 – Holly Cooper


Me acerco a ella y noto como se le pone una ligera sonrisa en la cara.

-¿Por qué me miras de ese modo?- Pregunto.

-Porque me da la gana, ¿Tienes algún problema? -  Me estaba tentando, yo soy pacifista pero tengo mis límites, y Holly se ha pasado de la raya.

-Pues sí, fíjate por donde, si que tengo un problema, tu sola existencia me molesta- Notaba como me iba metiendo poco a poco en la boca del lobo, pero ya no me podía echar para atrás.

-Bueno, pues resulta que ahora tengo clase, pero si quieres a las 3 y media hablamos de tu problema en la pista de baloncesto.

-Allí te espero- es lo único que se me ocurrió contestarla.

Levanto el brazo y consulto mi reloj, son las 3 y veinte y yo ya estoy esperándola en la pista. ”Espero que se achante porque no me apetece pelearme con nadie” Pienso.

Le dije a mis amigas que hoy me iba a pelear con Holly, pero Vanessa no quería ver cómo me daban una paliza asique se ha ido. A Alexana si que le van las movidas pero Jessy no se mete ni en una pelea de caracoles.

Cuando me quise dar cuenta la pista se había llenado de gente y yo me encontraba en el centro de un corro en el que silbaban y gritaban.

La pelea empezó enseguida, el primer golpe se lo llevo Holly pero tres amigas suyas no tardaron en meterse en la pelea. No me dio tiempo a reaccionar ante esta desigualdad y recibí un fuerte puñetazo en la nariz, lo primero que note fue la sangre entrando en mi boca y ahogándome, lo segundo, el frio y duro suelo.

Yo tenía los ojos cerrados, pero note que nadie me estaba agrediendo, asique los abrí, y vi a Alexa rodeada por las cuatro chicas que arremetían su furia contra ella. Notaba un fuerte dolor en las costillas pero no le di importancia, no podía permitir que pegasen a mi única amiga leal, la única que se había metido en la pelea por mí, la única a la que le importaba lo que me pasase.

Me levante y haciendo caso omiso al intenso dolor, arremetí contra las cuatro chicas, pero no tardaron en tirarme al suelo como si fuese un pañuelo usado.

Debe de ser que se cansaron de pegarnos porque se fueron y el corro se dispersó.

 Nos quedamos solas, tiradas en el suelo, abatidas y ensangrentadas. La pelea me ha hecho darme cuenta de una cosa  cuenta de una cosa…Ya se dé quien me he enamorado.

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